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March 24, 2014 0

Gender: Neither an Obstacle Nor an Advantage

It starts at the begin­ning. Ever notice what color blan­kets swad­dle the major­ity of the new­born girls and boys? Have you ever heard vis­i­tors coo, “She’s so pretty,” or “He looks so strong,” upon learn­ing an infant’s gen­der? Early mes­sages about gen­der roles cer­tainly go beyond color and coo­ing and have the power to cre­ate last­ing impres­sions; they can led to choices, lim­i­ta­tions and expec­ta­tions cor­re­lated to gen­der, dur­ing a time when children’s brains are grow­ing at their fastest rate.Mother's hands holding a newborn baby.

Even our per­cep­tions of an infant’s abil­i­ties are influ­enced by their gen­der. In a scientific study, moth­ers were asked to esti­mate how steep a slope their 11-month-olds could crawl down. The moth­ers of the boys answered cor­rectly within one degree, but the moth­ers of girls under­es­ti­mated their daugh­ters’ abil­i­ties by nine degrees, even though there are no dif­fer­ences in the motor skills in infant boys and girls.

Trends also show that the major­ity of adults still give “action-oriented” toys (i.e., balls, vehi­cles, etc.) to boys and “pas­sive” toys (i.e. dolls, princesses, etc.) to girls, fur­ther per­pet­u­at­ing gen­der stereotypes.

Would females in our soci­ety be less obsessed with “beauty” and males with “strength” if their early mes­sages had been dif­fer­ent?  Might all col­ors be con­sid­ered appro­pri­ate, no mat­ter one’s gen­der? Would chil­dren grow up to enjoy a wider range of careers if their toys and books avoided gen­der stereo­types? Might more chil­dren feel com­fort­able about both gen­ders cry­ing, show­ing empa­thy or excelling in the arts, tech­nol­ogy and/or aca­d­e­mics, if they saw more role mod­els of dif­fer­ent gen­ders doing so?

Mov­ing beyond con­ven­tional and estab­lished gen­der norms requires a crit­i­cal eye and ear, and a dis­po­si­tion to chal­lenge gen­der bias by mak­ing gen­der nei­ther an obsta­cle nor an advan­tage. Since early mes­sages about gen­der have such a pow­er­ful and last­ing influ­ence, children’s first teach­ers should con­sider the following:

  •  If chil­dren do not live up to the soci­etal gen­der norms or your assump­tions, what judg­ments do you make? Exam­ine your per­sonal biases and make the deci­sion to chal­lenge nar­row gen­der expec­ta­tions daily.
  • As young chil­dren develop their own sense of iden­tity, they often embrace strict stereo­types and norms. Chal­lenge gender-related stereo­types when you hear and see them. Expect all chil­dren to excel in all sub­ject areas while also coun­ter­act­ing myths about gender’s rela­tion­ship to ability.
  • Expose chil­dren to real-life exam­ples, books, toys and media of peo­ple rep­re­sent­ing and suc­ceed­ing in non-traditional gen­der roles, such a male child-care provider or nurse, a female com­pany pres­i­dent or MVP in a co-ed base­ball league.
  • Par­tic­i­pate in ongo­ing anti-bias edu­ca­tion for your­self and infuse anti-bias cur­ric­ula into the classroom.

 


 

El Género: Ni Obstáculo Ni Ventaja

Comienza desde el prin­ci­pio. ¿Ha notado de qué color son las man­tas que envuel­ven a la may­oría de los niños y niñas recién naci­dos? ¿Alguna vez ha escuchado a los vis­i­tantes decir “Es muy bonita” o “Parece tan fuerte” al des­cubrir el sexo de un bebé? Los primeros men­sajes acerca de los roles de género cier­ta­mente van más allá de los col­ores y comen­tar­ios, y tienen el poder de crear impre­siones duraderas; pueden lle­var a opciones, lim­ita­ciones y expec­ta­ti­vas cor­rela­cionadas con el género, durante la época en que el cere­bro de los niños y niñas está cre­ciendo a su ritmo más rápido.

Incluso nues­tra per­cep­ción de las habil­i­dades del bebé está influ­en­ci­ada por su género. En un estu­dio cien­tí­fico, se pidió a las madres que esti­maran qué tan escarpada sería la cuesta que sus bebés de 11 meses de edad podrían descen­der gate­ando. Las madres de los niños respondieron cor­rec­ta­mente con una variación de un grado, pero las madres de las niñas subes­ti­maron las capaci­dades de sus hijas en nueve gra­dos, aun cuando no hay difer­en­cia en las habil­i­dades motoras de niños y niñas.

Las estadís­ti­cas tam­bién mues­tran que la may­oría de los adul­tos aún dan juguetes “ori­en­ta­dos a la acción” (es decir, pelotas, vehícu­los, etc.) a los niños y juguetes “pasivos” (es decir, muñe­cas, prince­sas, etc.) a las niñas, per­pet­uando así los estereoti­pos de género.

¿Será que, en nues­tra sociedad, las mujeres estarían menos obse­sion­adas con la “belleza” y los hom­bres con la “fuerza” si sus primeros men­sajes hubiesen sido difer­entes?  ¿Es posi­ble con­sid­erar apropi­a­dos todos los col­ores, sin impor­tar el género? ¿Cre­cerían las niñas y niños hasta dis­fru­tar de una más amplia gama de car­reras si sus juguetes y libros evi­taran los estereoti­pos de género? ¿Será que más niños y niñas se sen­tirían cómo­dos con ambos géneros llo­rando, demostrando empatía o sobre­saliendo en las artes, tec­nología y/o estu­dios, si vieran más mod­e­los de difer­entes géneros haciéndolo?

Ir más allá de las nor­mas de género estable­ci­das y con­ven­cionales exige un ojo y oído críti­cos, y la dis­posi­ción a desafiar los pre­juicios de género haciendo que el género no sea ni un obstáculo ni una ven­taja. Dado que los primeros men­sajes sobre el género tienen una influ­en­cia tan poderosa y duradera, los primeros mae­stros de los niños y niñas deben tener en cuenta lo siguiente:

  • Si las/os niñas/os no cumplen con las nor­mas sociales de género o sus suposi­ciones, ¿qué juicios hace? Exam­ine sus pre­juicios per­son­ales y tome la decisión de desafiar diari­a­mente las lim­i­tadas expec­ta­ti­vas de género.
  • A medida que las niñas y niños pequeños desar­rol­lan su pro­pio sen­tido de iden­ti­dad, a menudo adop­tan nor­mas y estereoti­pos estric­tos. Desafíe los estereoti­pos de género cuando los vea y escuche. Cuente con que todos los niños y niñas sobre­sal­gan en todas las mate­rias, mien­tras tam­bién con­trar­resta los mitos sobre la relación entre el género y las capacidades.
  • Exponga a los niños y niñas a ejem­p­los de la vida real, librosjuguetes y medios de comu­ni­cación de per­sonas que rep­re­sen­ten y tri­un­fen en roles de género no tradi­cionales, tales como un provee­dor de cuida­dos infan­tiles mas­culino o enfer­mero, una pres­i­dente de com­pañía o una estrella femenina en la liga de béis­bol mixto.
  •  Par­ticipe en los cur­sos de edu­cación con­tra el pre­juicio  e intro­duzca un cur­rículo con­tra el pre­juicio en el salón de clase.